Personalmente los cactus son una de las plantas que más miedo me dan, no porque sean malas o parezcan todas iguales, sino por los pinchos que tienen, que no me gustan nada y me hacen sentir incómoda (ya se sabe lo que tiene el pánico a las agujas).

Sin embargo, supongo que sabes que hay varias variedades de cactus, unos que tienen espinas y otros que no. Aunque en este caso, con este peluche de cactus, creo que no hay problema alguno en que sea uno con espinas.

Así es, como ves en la imagen tienes un cactus de peluche con su maceta y planta, todo junto. La maceta lleva los ojos del cactus de manera que la planta asemeja a ser el pelo de este peluche.

El diseño desde luego llama bastante la atención y está bien conseguido porque se asemeja a un cactus de verdad.

Enlace: Sous ma peau