Caracol col, col, saca los cuernos al sol, que tu padre y tu madre ya los sacó. Algo así es la canción que se les enseña a los niños desde pequeños cuando vemos un caracol. De hecho son muchos los que, como primera mascota, suelen tener a estos animalitos babosos porque les llama la atención, porque son resistentes, o porque simplemente quieren tener algo a lo que cuidar.

El caso es que los caracoles también los podemos encontrar en peluches y un ejemplo lo tenemos con este peluche que, a mi parecer, está muy bien logrado porque tiene todos los detalles de un caracol y se ve que es gustoso (vamos, que dan ganas de abrazarlo).

Lo más llamativo de este peluche es el caparazón que, bueno, no es como el de los caracoles, en cuanto a la forma, pero está bien hecho y al ser un color fuerte sobre el cuerpo que es color crema destaca más.

Vía: Su Peluche