Una de las cosas que echaba mucho de menos cuando vivía en la ciudad y tenía que volver a la rutina después de pasar dos meses en el campo eran los árboles, un paisaje que me encantaba y que me aliviaba mucho, como si también fueran capaces de absorber el cansancio.

Quizás por eso este peluche me llama más la atención porque es capaz, si tenemos muchos, de hacernos tener nuestro propio bosque particular, un bosque para nosotros solos creado a partir de varios árboles de navidad.

Por supuesto, por lo general es que el árbol sea verde y marrón pero seguro que podemos encontrar otros colores y así formar un bosque único para nosotros.

Seguro que esto anima a todos a respetar los árboles y, sobre todo, a tener más en cuenta la época de navidad.