El otro día le comenté a mi familia que quería tener un gato, a poder ser una gatita blanca a la que quiero poner el nombre de Hime (en japonés significa princesa). Sin embargo, en lugar de encontrarme con un gatito así, lo que hicieron fue regalarme un peluche de una gatita, en color blanco, muy gustoso y que dan ganas de abrazar.

Como broma no está mal aunque también es decorativo pero el color blanco se mancha mucho por lo que hay que tener cuidado de no ponerlo en una ventana para que no se ensucie demasiado.

Este peluche que ves en la imagen es de los más normales que puedes encontrarte aunque has de saber que hay peluches de gatos más sofisticados. Además, podrás encontrar peluches de gato de varios tamaños y el precio variará de un tamaño a otro.