Cuando mi sobrino era más pequeño, si le decía que iba a trabajar al ordenador él solía responderme que también, y se sentaba a mi lado con un ordenador de juguete que le había regalado para hacer lo que yo hacía, ya fuera teclear, mover el ratón, etc. Pero siempre tenía que vigilarlo porque aún era pequeño y me preocupaba que le diera algún susto el ordenador, que lo rompiera o miles de motivos.

Por eso creo que si hubiera conseguido encontrar este ordenador de peluche me hubiera ahorrado muchos problemas. Como ves en la imagen se trata de un ordenador llamativo e igual al que puedes tener en casa (salvo que tengas un portátil, claro). Este ordenador consigue que los más pequeños vean el peluche como el ordenador de papá o de mamá y por tanto les alegre poder tener algo igual que los suyos.