Ya sabes que los peluches sirven para abrazarse y construir con ellos mágicas historias, ¿verdad? Es algo normal que puede pasarnos y claro, una de pequeña tiene peluches, a sus hijos les compra, etc. Pero lo que quizás sepas es que los peluches, hoy día, no son solo muñecos, sino que también se convierten en otros elementos.

El ejemplo lo tenemos aquí con esta divertida silla. Se trata de una silla en forma de pulpo, hecha de peluche, que hará las delicias de grandes y pequeños.

Tambien puede encontrarse en modo balancín, tiene ocho tentacles rizados y un cuerpo rellenado de gamuza-suave.

Destaca sobre todo el color azulado que tiene pero sirve tanto para niño como para niña (ya sabes que al principio los colores nos hacen distinguir según sexo pero cada vez menos).

Seguro que ahora no te será tan difícil sentar a los niños en una silla, menos una como ésa.